La asunción de concejales en Quimilí terminó en un verdadero papelón institucional. El intendente Diego Ponti fue acusado de realizar gestos obscenos hacia una persona del público, en medio de denuncias de insultos y agresiones contra concejales. El episodio quedó expuesto en redes sociales y desató una fuerte polémica.

La furia del oficialismo habría comenzado cuando Nora Barcenilla, concejal del PJ, fue elegida presidenta del Concejo Deliberante con el apoyo del Frente del Pueblo. Según las denuncias, Ponti habría empujado a la edil, mientras otra dirigente la habría arrinconado e insultado.

Gestos obscenos, aprietes y denuncias de violencia: así arrancó una nueva etapa institucional en Quimilí. Mientras el zamorismo habla de democracia y respeto, sus propios dirigentes quedan envueltos en un escándalo vergonzoso.

Derecha SantiagueñaPeriodismo independiente
en Santiago del Estero.